3.6 Libertad de la Nueva España y sus consecuencias
- 3 Criminal, Archivo General de la Nación México (en adelante agn), vol. 135, exp. 56, fols. 183-214.
2El 12 de agosto de 1763, de forma tal vez irónica siglo y medio más tarde de lo antes narrado, el virrey se encontró con que cerca de 50 esclavos acampaban en la misma plaza demandando audiencia. Estos esclavos, armados y agrupados, habían huido de las plantaciones azucareras de Cuernavaca (actual estado de Morelos), donde trabajaban. Caminaron dos días hasta la ciudad de México con el fin de presentar una queja a las autoridades coloniales respecto a las condiciones de habitación y de trabajo en la hacienda.3 Inmediatamente fueron arrestados, encarcelados y sus líderes aporreados.
3Ambos movimientos de rebelión colectiva mencionados ocurrieron casi simultáneamente con el establecimiento de dos palenques (comunidades de esclavos huidos) en la Nueva España. Lo más llamativo de estos dos palenques es que en ambos casos las autoridades coloniales, al fracasar los intentos de destrucción armada, negociaron con los cimarrones y, eventualmente, les otorgaron su libertad y su derecho a establecer pueblos libres —San Lorenzo de los Negros (1630?) y Nuestra Señora de Guadalupe de Amapa (1769). Al comparar estas historias, aparentemente dispares e inconexas de resistencia esclava colectiva, estamos seguros de aprender mucho sobre la estructura de la esclavitud y los significados de los procesos de resistencia en un escenario donde la esclavitud desempeñó un papel social menor a los que tuvieron lugar en sitios tales como Cuba y Brasil.
- 4 Herman L. Bennelt, Africans in Colonial Mexico: Absolutism, Christianity, and Afro-Creole Conscious (...)
4La cumbre de la experiencia mexicana con la esclavitud africana puede ser vista como si fuese delimitada por estos dos juegos de levantamientos sin relación aparente, aunque concurrentes. La esclavitud en la Nueva España siguió una trayectoria histórica novel si la comparamos con el mundo atlántico. La demanda de esclavos alcanzó su máximo entre 1580 y 1640 debido a la expansión de la industria del azúcar y la minería. Como resultado de ello hacia 1640 la Nueva España albergaba la segunda mayor población de esclavos, sólo rebasada por Brasil.4 Las primeras dos rebeliones consideradas aquí ocurrieron durante esta expansión.
- 5 Frank “Trey” Proctor III, “Afro-Mexican Slave Labor in the Obrajes de Paños of New Spain, Seventeen (...)
5Al término del comercio esclavista masivo, la más importante demanda de esclavos no se originaba en el sector dominante de la exportación de la plata, sino en dos industrias promovidas por los mercados internos que requerían fuerza de trabajo estable, en los textiles de lana y en el azúcar.5 La producción de azúcar se hallaba centrada en los actuales estados de Morelos y Veracruz, y poco después de la conquista se amplió a las regiones de Córdoba y Orizaba, cercanas a la frontera de Veracruz con Oaxaca. En el siglo xvii la producción textil de lana se hallaba concentrada en las cercanías de la ciudad de México y Querétaro.
- 6 Patrick J. Carroll, Blacks in Colonial Veracruz: Race, Ethnicity, awl Regional Development, Austin, (...)
6Un buen número de historiadores sugiere que la cima de la esclavitud coincide con el fin del comercio esclavista masivo y los trabajadores asalariados se fueron alejando, paulatinamente, debido al incremento de la disponibilidad.6 Al contrario de lo esperado, la demanda de estas industrias permaneció estable hasta el último tercio del siglo xviii. Las dos rebeliones mencionadas se iniciaron en el contexto del cambio señalado, en regiones donde la esclavitud predominaba, lo que indica que, posiblemente, se haya subestimado su importancia en la economía del siglo xviii.
- 7 R. Douglas Cope, The Limits of Racial Domination: Plebian Society in Colonial Mexico City, 1660-172 (...)
7La esclavitud también fue importante en los centros urbanos de la Nueva España particularmente en la ciudad de México, hasta la segunda mitad del siglo xviii. Generalmente los historiadores ubican a los esclavos de las ciudades como sirvientes domésticos y como símbolo de estatus usado por las élites7 con el fin de publicitar su jerarquía social, empero éstos tuvieron otras actividades importantes en las economías urbanas, tales como vendedores ambulantes, trabajadores a destajo, o tenderos en beneficio de sus patrones a lo largo del periodo colonial.

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